-1 cuadradito de levadura de panadero (yo compro un cubo que hay en el Mercadona y cuesta unos 30 céntimos; lo tienen donde las mantequillas porque tiene que estar en frío),
-sal
-aceite
En un cuenco bastante grande echa 500 ml de agua templada y el cubo de la levadura y remuévelo hasta que se disuelva. Se queda de un color marroncillo sucio y huele un poco raro, pero confiad y seguid adelante.........
Entonces echáis la sal. Eso ya va en gustos la cantidad, te quedará más soso o más saladito.
Seguidamente podeis coger un colador grande e ir tamizando la harina sobre la mezca de levadura y agua. Lo de tamizar por si alguien no lo había oído nunca, quiere decir que hay que colar la harina, para que llegue a la levadura ya sin grumos ni nada. Se añade poco a poco y se va removiendo bien. Yo coloco el cuenco dentro del fregadero para que no se me cansen tanto los brazos. Entonces echáis la sal. Eso ya va en gustos la cantidad, te quedará más soso o más saladito.
Llegará un momento en que para seguir añadiendo harina hará falta meter la mano en la masa porque ya estará muy compacta..... bueno, pues al trapo y a amasar pan se ha dicho.
Puedes ponerte aceite en la mano para que no se te pegue o hacer como hago yo: ponerme un guante de látex. El problema del guante es que la masa se pone tan espesa que se queda enganchado en ella jajaja y se hace raro. La próxima vez que haga pan probaré lo del aceite.
Cuando terminéis de echar la harina hay que amasar un rato más hasta que veais que la masa parece una masa y se empiece a despegar del cuenco. Quedará algo de harina suelta por el cuenco sin incorporarse a la masa, pero no importa, nos sirve para después. Puedes ponerte aceite en la mano para que no se te pegue o hacer como hago yo: ponerme un guante de látex. El problema del guante es que la masa se pone tan espesa que se queda enganchado en ella jajaja y se hace raro. La próxima vez que haga pan probaré lo del aceite.
En este momento, se pone el pre-pan en una bandeja bastante grande para reposar. Lo tapáis con un paño limpito y ya podéis salir de la cocina un par de horas. En este rato ya empezará a oler a gloria por la casa mmmmm.
Cuando haya crecido la masa asi el doble (la primera vez vais a flipar: parece que estuviera viva), ponedla otra vez en el cuenco de antes sin haberlo limpiado ni nada y amasar un rato de nuevo. Esto hace que le salga el aire y se haga un poco más fina la masa. Mientras tanto poned a calentar el horno a 240º.
Ya casi estamos listos. Sólo queda partir la masa en trozos y/o darle la forma que queramos. Le podeis hacer algunos cortes con cuchillo o dejarle el dibujo de la corteza al azar.
Yo pongo la masa en la bandeja del horno 30 minutos a 240º sobre un papel de hornear para que no se pegue. Hay que tener en cuenta que al calentarse, la masa vuelve a aumentar de volumen por lo que hay que dejar sitio entre las distintas piezas para que crezcan agusto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario